Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

“CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ DESPUÉS DE LOS CONFLICTOS”

INTERVENCIÓN DEL ENCARGADO DE NEGOCIOS A.I. DE LA
REPÚBLICA ARGENTINA MINISTRO D. MATEO ENTRÉMÉ

EN EL DEBATE ABIERTO DEL CONSEJO DE SEGURIDAD SOBRE
“CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ DESPUÉS DE LOS CONFLICTOS”

Señora Presidenta,
En primer lugar, permítame felicitarla por el ejercicio de la Presidencia del Consejo de Seguridad de este mes de julio y agradecerle la convocatoria a este debate abierto sobre un tema de tanta importancia para la comunidad internacional.

También deseo agradecer al Secretario General por su exposición; así como los informes presentados por los presidentes saliente y actual de la Comisión de Consolidación de la Paz y por el Vicepresidente y Jefe de Políticas de Operaciones y Servicios a los países del Banco Mundial.
 

Señora Presidenta,
En el marco de su responsabilidad en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad en particular tienen un papel central en la etapa de la organización del apoyo a los países después de los conflictos para la construcción de una paz duradera y el establecimiento de las bases que permitan un desarrollo sustentable. No parece exagerado afirmar que este constituye uno de los mayores desafíos que enfrenta hoy la comunidad internacional y esta Organización.
Como destacó el Secretario General en su Informe del 16 de octubre de 2010 (documento A/2010/386), una respuesta efectiva por parte de la Organización requiere de la elaboración de una estrategia amplia y coordinada, basada en la identificación de las prioridades por parte de las autoridades locales y que establezca objetivos y plazos concretos. Dicha tarea requiere el desarrollo de actividades de asistencia humanitaria, políticas, de seguridad, de restauración del estado de derecho, de fomento del desarrollo y de protección y promoción de los derechos humanos. La tarea por delante es amplia.
Señora Presidenta,
Al analizar la cuestión que nos ocupa, quisiera hacer hincapié en tres aspectos centrales.
En primer lugar, reiteramos nuestra convicción de que la consolidación de la paz es esencialmente una tarea y una responsabilidad nacional. Es evidente que ante la disminución o destrucción de las capacidades locales tras un conflicto será preciso contar con el apoyo de la comunidad internacional. Las organizaciones internacionales, regionales, subregionales y no gubernamentales poseen un rol central en el desarrollo de capacidades institucionales; pero siempre con el involucramiento a lo largo de todo el proceso de reconstrucción y sobre la base de la orientación y las prioridades establecidas por las autoridades locales, de modo de asegurar una respuesta consensuada que permita hacer frente de modo más eficaz y legítimo a las causas reales del conflicto. Al respecto nos complace la priorización del desarrollo de las capacidades nacionales en el trabajo de la Comisión, conforme surge del Informe sobre su quinto período de sesiones presentado el 30 de enero de 2012 y contenido en el documento S/2012/70.
En segundo término, destacamos el papel coordinador de toda la ayuda internacional que deben cumplir las Naciones Unidas en la consolidación de la paz. Entendemos que dicho papel no ha sido siempre asumido en su totalidad, aspecto que resulta imprescindible para el éxito de los esfuerzos tanto de mantenimiento como de consolidación de la paz.
Como mi delegación ha expresado en reiteradas oportunidades en este Consejo, en particular, al hacer referencia a la situación de Haití, las Naciones Unidas deben concentrar la coordinación de los esfuerzos internacionales para la consolidación de la paz con especial atención a las prioridades establecidas por las autoridades del país receptor, con el objetivo de ir reduciendo de manera acordada y progresiva la presencia de la comunidad internacional hasta que la misma ya no sea necesaria. El hecho de que las autoridades locales tengan la capacidad institucional de hacerse cargo de sus responsabilidades, será la medida del éxito de la Organización en su labor.
En tercer lugar, quiero destacar el rol fundamental de las organizaciones regionales y subregionales de acuerdo con lo establecido en el Capítulo VIII de la Carta de las Naciones Unidas y la necesidad de reforzar las capacidades de los sistemas regionales en el apoyo a los países que deben recuperarse y reconstruirse luego de un conflicto.
En este marco, las Naciones Unidas tienen un papel no menor por su posición privilegiada para movilizar recursos financieros, técnicos y políticos destinados a las actividades de consolidación de la paz y establecer sinergias con los agentes regionales y otros agentes internacionales, asegurando que todos los esfuerzos contribuyan al objetivo de fortalecimiento de las instituciones y estén en consonancia con las prioridades del país.
Señora Presidenta,
La Argentina está convencida de la responsabilidad primordial que tienen las Naciones Unidas de apoyar a los países que se recuperan luego de un conflicto, trabajando de manera conjunta con sus autoridades locales y con los organismos de la región y demás actores, a fin de lograr su reconstrucción y el fortalecimiento de sus instituciones, alejando la posibilidad de resurgimiento del conflicto. Como bien señala la nota conceptual que su Delegación nos presentó, no pueden caber dudas que es en el acompañamiento, la movilización de recursos y el fomento de la coherencia donde reside el valor agregado de esta Organización.
Muchas gracias.
 

Misión Permanente Argentina ante las Naciones Unidas

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin