Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

Cooperación Sur-Sur

 XVII Sesión del Comité de Alto Nivel para la Cooperación Sur-Sur, Naciones Unidas

Estimado Señor Presidente:

En nombre de la República Argentina, agradezco la oportunidad de intervenir en esta Sesión del Comité de Alto Nivel sobre Cooperación Sur-Sur.

Permítame, en primer lugar, felicitar a usted, Sr. Presidente, así como los demás miembros de la Mesa por su elección para dirigir esta Comisión, así como destacar la encomiable labor desarrollada durante la XVI Sesión del la Comisión por el Representante Permanente de Kenia, Embajador Macharia Kamau y los distinguidos vicepresidentes. Deseo también felicitar a la Unidad Especial de Cooperación Sur-Sur por la labor desarrollada en la preparación de este importante evento.

Mi delegación desea asociarse a las declaraciones oportunamente formuladas por la distinguida delegación de Argelia, en nombre del Grupo de los 77 y China.

Recibimos con beneplácito la inclusión de la Cooperación Sur-Sur (CSS) y Triangular en los debates que tienen lugar en las Naciones Unidas, entendiendo que es el foro por excelencia en el cual los intereses de todos los países miembros se ven representados y contemplados.

La República Argentina considera necesario debatir el futuro de la Cooperación Sur-Sur, así como favorecer el diseño de esquemas de cooperación que permitan el mutuo fortalecimiento, eliminando la noción de dependencia de la cooperación Norte-Sur, sin por ello desconocer el compromiso histórico que los países desarrollados tienen con el desarrollo económico-social de los países en desarrollo.

Asimismo, mi delegación destaca que los países en desarrollo en general -y los de América Latina y el Caribe en particular- se han venido beneficiando por la Cooperación Sur-Sur. Resalto la labor del Director de la Unidad, Yiping Zhou y su equipo de colaboradores, por el impulso otorgado a la asistencia multilateral a la Cooperación Sur-Sur bajo su liderazgo.

Sobre el futuro de la unidad, nuestra delegación destaca que ha venido mostrando flexibilidad en cuanto a la posibilidad de renombrar la Unidad Especial, así como de re-localizarla dentro del Sistema de Naciones Unidas, siempre que dicha decisión permita aumentar el rol de dicha dependencia en su asistencia a las actuales tendencias en la materia, en directo alineamiento con las necesidades particulares así como con las agendas de desarrollo de los países en desarrollo.

Señor Presidente, quisiera hacer una breve referencia al ítem de la agenda 2, en referencia al Documento SSC/17/1: "Examen de los progresos".

Nuestro país comparte la percepción de que el potencial para la Cooperación Sur-Sur nunca ha sido mayor. En esta línea, sería oportuno recordar en este foro que la política de CSS y Triangular argentina se plantea como objeto la creación de una estructura de vínculos múltiples entre países en desarrollo, de manera de que se adapten y transmitan conocimientos y experiencias en beneficio mutuo.

Este enfoque desestima el concepto clásico de ayuda, que aún perdura en el lenguaje internacional, y redefine la cooperación como una actividad asociativa para alcanzar un objetivo compartido. A diferencia de la concepción tradicional de la cooperación, se aspira a no desarrollar prácticas asistencialistas que vinculan a donante y receptor en una relación de carácter vertical.

El objetivo último de la CSS (cimentada en la horizontalidad, el consenso, la equidad y la flexibilidad) es el fortalecimiento de las propias capacidades para encontrar respuestas a las necesidades de desarrollo, en consonancia con los propios valores, aspiraciones y necesidades especiales y complementando estrategias nacionales de desarrollo. En esta línea la Argentina sostiene que la cooperación tradicional y la Cooperación Sur-Sur no son sustitutivas ni excluyentes sino actores capaces de sostener un diálogo productivo.

Se coincide asimismo con la visión planteada en el documento que indica que aún existen posibilidades de mejorar la coherencia y la coordinación en todo el sistema en lo relativo al trabajo en CSS. En este punto es menester destacar la firme convicción que nuestro país tiene y sostiene respecto al rol protagónico y de liderazgo que el estado debe tener en el diseño y ejecución de las políticas de CSS.

Esta concepción debe ser tenida en cuenta a la hora de incorporar nuevos actores a la CSS, tales como el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil. Entendemos que dichos actores no deberían tener una agenda propia por fuera de la impronta que los Estados decidan imprimirle a la CSS, mucho menos aún cuando por ejemplo los filántropos privados representan una extensión de intereses que no siempre coinciden con el bienestar de los ciudadanos

Señor Presidente, quisiera referirme brevemente ahora al ítem de la Agenda 3, en el análisis del documento SSC/17/3: "Marco de directrices operacionales".

Nuestro país considera que los debates alrededor del concepto de CSS aún no han permitido llegar a una definición taxativa y sistematizada del mismo. Así, en relación a la definición propuesta en el punto III del documento inciso 8, no se considera recomendable incluir tan amplio abanico de actores, ya que la dispersión generada por la multiplicidad de participantes dificulta la definición de una estrategia de desarrollo que sólo puede producir el sector público trabajando en forma mancomunada con la sociedad civil.

Por el contrario, resultaría más aceptable la definición del inciso 10., que otorga a los gobiernos un papel rector de las actividades de la cooperación técnica. Adicionalmente, y ante la falta de mención en el documento, es importante aclarar que la cooperación triangular puede llevarse a cabo no sólo entre dos países del sur y uno del norte y/o organismos internacionales, sino también únicamente entre países del sur.

Por otro lado, si el objetivo principal del documento es establecer las directrices para delinear en qué forma las Naciones Unidas van a apoyar a la CSS y triangular, se debe procurar centralizar este debate, ya que el mismo se encuentra actualmente atomizado, lo cual ha llevado a diversas concepciones, conceptuales y operativas.

Contemplar la CSS exclusivamente en términos cuantitativos, como parece plantear el documento, resulta reduccionista, debiendo continuar el trabajo desarrollado en foros regionales para determinar indicadores cuantitativos de mayor relevancia, que evitarían la mencionada reducción de la CSS a un simple intercambio de experiencias aisladas o a la elaboración de un catálogo de soluciones.

Se coincide con la propuesta de la función de NU como "Forjador de Alianzas", propiciatoria de alianzas inclusivas y estratégica y movilización de recursos técnicos y financieros; siempre y cuando dichas acciones se inscriban en una profunda coordinación de políticas nacionales, y no solamente con los programas de las Naciones Unidas.

Finalmente, Señor Presidente, quisiera hacer una breve referencia al ítem de la agenda 5, el debate temático sobre "Promoción de la transformación socioeconómica mediante el desarrollo de las infraestructuras, la creación de empleo, la cohesión social y la transferencia de tecnología apropiada utilizando la cooperación Sur-Sur”.

La Cooperación Sur-Sur ha devenido una herramienta eficaz para el intercambio de asistencia entre países en desarrollo, en una tendencia de creciente impacto en el desarrollo económico y social de los distintos actores en esta herramienta. Es importante resaltar que dicho dinamismo se ha venido beneficiando tanto por la perfomance económica de algunos países del sur, como por su permanente solidaridad.

Sin embargo, en algunos de los países que han experimentado un notable crecimiento económico, esta situación se ha visto acompañada por la persistencia de la pobreza, el aumento de la desigualdad en la distribución del ingreso, la exclusión social, la incapacidad para hacer frente nuevos desafíos en materia demográfica así como para lograr el acceso universal a la atención de la salud, limitaciones debidas en gran medida a condiciones macroeconómicas sistémicas, que resultan particularmente visibles en los países de renta media.

A pesar de estas limitaciones, algunos países en desarrollo han desempeñado un papel de creciente relevancia en el apoyo a naciones menos favorecidas a través de Cooperación Sur-Sur, un esfuerzo que debe ser reconocido por la comunidad internacional.

Nuestro país estima que las cuestiones en torno a la cooperación internacional deben abordarse primordialmente en un debate abierto en el marco de las Naciones Unidas, tomando en cuenta, en lo que resultare pertinente, los avances no vinculantes logrados con anterioridad en otros foros. Ello, indudablemente, contribuiría a lograr una mejor coordinación del trabajo entre organismos internacionales y al interior de los mismos, evitando de tal modo la superposición de competencias.

Por otra parte, cabe tener presente que existe una tendencia por parte de los diversos organismos del sistema de Naciones Unidas a tomar casos aislados de experiencias relevadas como CSS (aunque sean desarrollados por la sociedad civil o entes del sector privado) y tratar de extraer a partir de ellos conclusiones generales o soluciones aplicables erga omnes.

El objetivo de NU debe ser utilizar su capacidad instalada para contextualizar esas experiencias y trabajar con los gobiernos en forma mancomunada para adaptar prácticas diversas a particularidades nacionales. Esta práctica debe llevarse a cabo bajo los lineamientos propios de este mecanismo, según lo pautado en el marco conceptual provisto por sus documentos fundamentales, tales como el Plan de Acción de Buenos Aires, el Documento Final de Nairobi del Grupo de Alto Nivel de Conferencia de Naciones Unidas sobre Cooperación Sur-Sur y el Consenso de Yamoussoukro.

Si bien es cierto que los países desarrollados han demostrado un creciente interés en la CSS, igual de cierto es que su participación no ha dado lugar a la consideración e incorporación de otras visiones respecto a qué y cómo debería abordarse la CSS. En las diversas iniciativas que han tenido lugar en el marco de la Agenda de la Eficacia, cuya última instancia fue el IV Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda (Busán, República de Corea, 2011), no se ha podido llegar a un abordaje satisfactorio en cuanto al papel y la relevancia de la CSS, como paradigma diferente de la Cooperación Norte-Sur.

Como mi delegación expresara en distintos ámbitos, los temas presentados en Busán deberían en primer término haber sido debatidos en las Naciones Unidas, foro multilateral por excelencia. Ese debate universal podría sin lugar a dudas contribuir a establecer en primer lugar lineamientos conjuntos sobre la CSS, y luego en segundo término facilitaría el trabajo en una misma dirección de los demás órganos de la ONU, como así también organizaciones internacionales, sociedad civil y sector privado.

En tal sentido, llamo a la implementación eficaz de los documentos fundacionales de la Cooperación Sur-Sur por parte de los Fondos y Programas Especiales de las Naciones Unidas, así como a la adopción de medidas concretas de apoyo general a la cooperación Sur-Sur, incluida la cooperación triangular, para ayudar a los países en desarrollo (a su solicitud y bajo su liderazgo), maximizando los beneficios y el impacto de la cooperación Sur-Sur y triangular.

Muchas gracias, Señor Presidente.

Misión Permanente Argentina ante las Naciones Unidas

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin