Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

Reporte Anual de la Administradora del PNUD

Borrador de declaración para el Ministro Daniel Chuburu por el Reporte Anual de la Administradora del PNUD, en la Sesión Regular de la Junta Ejecutiva del PNUD/UNFPA/UNOPS en septiembre de 2011.

Muchas gracias, Señora Presidente:


Me permito felicitar la labor desarrollada por usted y los señores vicepresidentes en esta Sesión Regular de la Junta Ejecutiva del PNUD/UNFPA/UNOPS.
Quisiera referirme brevemente al ítem 8, el Reporte Anual brindado por la Administradora, Hellen Clark, así como sus propuestas para la implementación de la decisión 2011/14. También haré referencia a algunas cuestiones destacadas por la Administradora en su alocución bajo el tema 2 A de la agenda: cuestiones financieras, presupuestarias y administrativas.


Quiero agradecer, primeramente, la detallada información brindada tanto por la Administradora Hellen Clark, como por la Administradora Adjunta Rebecca Grynspan, el Vice Administrador Adjunto Darshak Shah, el Director para América Latina y el Caribe Heraldo Muñoz y otros altos funcionarios del Programa.
En tal sentido y en coincidencia con lo señalado por la Señora Clark, quisiera destacar la preocupación de mi delegación tanto por las limitaciones presupuestarias, como por el creciente desbalance en materia de composición de recursos financieros.
Compartimos con la Administradora la inquietud generada por las eventuales consecuencias para el normal funcionamiento del Programa y el mismo cumplimiento de su mandato de la creciente tendencia a conformar el presupuesto del PNUD con fondos no provenientes del renglón central.
Esta tendencia, verificable en años recientes, podría indicar cierta reticencia a seguir apoyando la respuesta multilateral a la problemática del desarrollo, enfocándose primordialmente en ciertas temáticas que no estén necesariamente alineadas con las necesidades concretas de los países en desarrollo ni se vincula con su propia estrategia nacional de crecimiento económico y justicia social.
Es importante, por tanto, que estas limitaciones presupuestarias y financieras no determinen la estrategia global para el desarrollo, impactando en las decisiones que esta Junta Ejecutiva deberá abordar próximamente en materia de arreglos de programación.
Si así fuera, las temáticas presupuestarias podrían resultar determinantes para la agenda de desarrollo, invirtiendo la lógica del proceso, que debe basarse exclusivamente en la elección de una estrategia global para el desarrollo orientada a satisfacer las necesidades de los países pobres y no a partir de un criterio corporativo y eficientista.

En esta misma perspectiva, algunas delegaciones efectuaron comentarios enfocados en la obtención de resultados por parte del Programa. Sostenemos que la única manera de asegurar resultados concretos y progreso mensurable es a través del apoyo sostenido de la labor del PNUD en los países en desarrollo, en perfecta concordancia con las prioridades locales establecidas por los gobiernos nacionales.
Coincidimos asimismo con la Sra. Hellen Clark en valorar los avances registrados para el establecimiento de un presupuesto común integrado, aumentando la coherencia del sistema, armonizando la presentación de informes e incrementando la transparencia en el uso de los fondos, respetando un procedimiento que garantice la confidencialidad de las auditorias.
La Administradora del Programa destacó asimismo los crecientes desafíos que enfrenta el PNUD en materia de asistencia humanitaria, un escenario en el que puede comprobarse que las inversiones adecuadas y sostenidas para la eliminación de la pobreza también promueven capacidades y estimulan resiliencias en las poblaciones vulnerables, lo que facilita la transición entre las tareas de asistencia en la emergencia, la recuperación y el desarrollo.
Finalmente y como fuera destacado en sucesivas oportunidades por distintos representantes de la República Argentina, mi delegación se permite aprovechar esta ocasión para resaltar que nuestro país considera indispensable que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo atienda de manera inequívoca la particular situación de los Países de Renta Media en el PNUD.
La situación económico-social de estos países –caracterizada por una muy desigual distribución del ingreso y la persistencia de bolsones de pobreza- debe ser tenida en cuenta tanto en los procesos de categorización a Países de Contribución Neta, así como en una apropiada asignación de los ya exiguos recursos provenientes del presupuesto central del PNUD, dirigidos a sostener los proyectos que en ellos se llevan a cabo.
Es importante garantizar la presencia institucional y programática del PNUD en estos países, fortaleciendo la capacidad institucional de la oficina del coordinador residente y apoyando la figura del coordinador residente en el despliegue de la ayuda proveniente del sistema multilateral.
Sin menoscabar la situación de los países en situaciones especiales, afirmamos que los Países de Renta Media, que constituyen la amplia mayoría de los países en desarrollo, deben seguir siendo foco de atención del Programa, atendiendo al principio de universalidad y considerando los enormes desafíos sociales pendientes en nuestras sociedades.

Por tanto, resulta pertinente apoyar la capacidad de los países de ingresos medios para servir como centros de promoción para el desarrollo, colaborando con los países menos desarrollados y en situaciones especiales, un papel que varios de ellos ya desempeñan en sus respectivas regiones, a través de los mecanismos desplegados a través de la modalidad de Cooperación Sur-Sur y de la Cooperación Triangular.
De ese modo, se podrá fortalecer la labor concreta y la misma situación institucional del PNUD, que constituye el mecanismo central de la respuesta global a la problemática del desarrollo, promoviendo una oferta amplia de alternativas que parta de una definición compleja de la pobreza que respete su naturaleza multidimensional.
Al fortalecer esa visión dentro del PNUD, lograremos evitar la reducción temática o la limitación geográfica del acceso a las herramientas de asistencia técnica ofrecidas por el Programa a los Estados Miembros, asegurando el respeto irrestricto del principio de universalidad, a través de la presencia del sistema de las Naciones Unidas para la asistencia al desarrollo en todas las regiones del mundo.
Muchas gracias.

 Misión Permanenete Argentina ante Las Naciones Unidas

 


Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin