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Intervención de la Misión Permanente de El Salvador ante las Naciones Unidas en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) Tema 29: Adelanto de la Mujer

Intervención de la Misión Permanente de El Salvador ante las Naciones Unidas en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)

5 de octubre

Señor Presidente,

Tengo el honor de dirigirme a Usted en nombre de los Estados Miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC.

Los países de la CELAC reafirman la importancia de la aplicación plena, acelerada y eficaz de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing y de los documentos finales de sus conferencias de examen, así como de los resultados del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General. También reafirmamos la importancia que los Estados Partes cumplan plenamente sus obligaciones internacionales en virtud de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y su Protocolo Facultativo.

Afirmamos nuestro compromiso para promover la equidad e igualdad de género, así como el adelanto de la mujer, como condiciones necesarias para alcanzar el pleno ejercicio y disfrute de las libertades fundamentales, así como todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo, para cumplir con los objetivos y metas de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, implementando acciones para su incorporación como ejes centrales y transversales de las políticas, estrategias y acciones de los Estados.

Nos comprometemos a erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, los adolescentes y las niñas, para promover su empoderamiento político y económico eliminando todas las barreras sociales, aprobando y fortaleciendo las políticas públicas y leyes para promover la igualdad de género, para garantizar el pleno acceso a la educación y la justicia, así como la autonomía económica y financiera y la participación y representación política.

Para la CELAC, la promoción y protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la mujer debe ser un objetivo prioritario para nuestros países y las Naciones Unidas, de conformidad con sus propósitos y principios. Reafirmamos que los derechos humanos de la mujer son una parte inalienable, integral e indivisible de los derechos humanos universales y que su disfrute pleno y en igualdad de condiciones entre las mujeres y las niñas es esencial para su empoderamiento.

 

Sr. Presidente,

Sabemos que la comunidad internacional ha progresado mucho desde la adopción de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing y la Convención sobre la eliminación de Todas las formas de Discriminación Contra la Mujer; no obstante, debemos tener en cuenta hasta qué punto nos encontramos en la consecución de todos esos objetivos y compromisos, en particular en lo que respecta a la igualdad entre mujeres y hombres.

Reconocemos los compromisos internacionales contraídos en las cumbres y conferencias pertinentes de las Naciones Unidas en el área de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer, incluyendo, entre otros, el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (El Cairo 1994) y sus medidas clave para su implementación y, por tanto, estamos comprometidos a fortalecer los marcos políticos y jurídicos, así como a mejorar el apoyo a los mecanismos nacionales para el adelanto de la mujer.

La condición de la mujer es un asunto de constante preocupación para nuestras sociedades, particularmente por la feminización de la pobreza, la violencia y la discriminación predominantes contra las mujeres y las niñas, así como las desigualdades estructurales que perpetúan el ciclo de pobreza, marginación e inequidad que impiden la plena realización de sus derechos políticos, sociales, económicos y culturales.

Reconocemos el progreso regional, los obstáculos y los desafíos para garantizar la participación plena, efectiva y activa de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo en todos los niveles de toma de decisiones de los gobiernos y aumentar su representación en los cargos públicos, sector privado y en el sistema de las Naciones Unidas. El compromiso y las acciones para promover la participación política plena y activa de las mujeres, así como la igualdad de oportunidades para el liderazgo en todos los niveles de gobierno en los procesos de toma de decisiones, incluyendo en los más altos niveles en los sectores político, económico, cultural, social y ambiental,  deberían recibir mayor prioridad en las agendas nacionales, regionales e internacionales.

Por lo tanto, reiteramos nuestro compromiso de unir esfuerzos y continuar combatiendo todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, incluido el feminicidio, la mutilación genital femenina, los matrimonios forzados, la trata de personas y la violencia resultante del tráfico de drogas y sexual, delincuencia organizada y de otro tipo de explotación y discriminación contra las mujeres y las niñas y promover sus derechos humanos mediante la creación de condiciones necesarias para su desarrollo, fortaleciendo los espacios públicos y privados, tanto nacionales como internacionales, a fin de que puedan mejorar sus capacidades y recibir atención médica de calidad, educación, capacitación y protección contra la violencia de género, iniciando procesos para facilitar el ejercicio pleno de sus derechos humanos y fortalecer su autonomía económica, incluída la promoción de su integración en diferentes sectores productivos.

La CELAC también reitera la importancia de mejorar y fortalecer la igualdad de acceso de las mujeres a las oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida y la igualdad de acceso de alta calidad a educación, formación y desarrollo de capacidades en todos los niveles, desde educación temprana, primaria, secundaria y terciaria; en particular, la salud materna y la salud sexual y reproductiva y el empleo productivo decente, incluso mediante la eliminación de las barreras a la igualdad de condiciones entre mujeres y hombres en el lugar de trabajo y la igualdad de remuneración por trabajo igual, la protección social, así como la autonomía y empoderamiento económico.

Los Estados miembros de la CELAC conceden especial importancia a la protección de las mujeres y niñas migrantes. La contribución de las trabajadoras migratorias al desarrollo sostenible y al crecimiento económico de los países de destino y origen debe ser plenamente valorada y reconocida. Los derechos humanos de las mujeres migrantes deben ser plenamente respetados independientemente de su estatus migratorio.

Los Estados Miembros de la CELAC conceden especial importancia a la protección y el empoderamiento de las mujeres y niñas de las zonas rurales. La contribución de las mujeres rurales al desarrollo de sus países debe ser plenamente reconocida. Los derechos humanos de las mujeres rurales deben ser plenamente respetados y deben tener acceso a recursos económicos y productivos, servicios de apoyo, proceso de toma de decisiones, incluyendo las áreas de alimentación, vivienda, educación, salud, entre otras.

Sr. Presidente,

Reiteramos el importante papel que desempeñan los hombres y los niños como agentes clave de cambio para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en nuestras sociedades y los alentamos a participar activamente como agentes y beneficiarios del cambio, especialmente en la realización del empoderamiento de la mujer.

Damos especial importancia a la promoción de políticas macroeconómicas con perspectiva de género que permitan la creación de empleos decentes, el espíritu empresarial, la creatividad y la innovación, fomenten la inversión en infraestructura de atención social y estimulen la expansión de la actividad económica para promover el pleno empleo de la mujer, reconociendo la contribución de la mujer como parte del cuidado no remunerado y del trabajo doméstico, sin segregación o discriminación basada en el sexo, la edad, la etnia y la raza. También es importante asegurar que las políticas de comercio e inversión cumplan con las normas internacionales de derechos humanos.

Expresamos nuestro compromiso de implementar medidas, con la asistencia de las partes relevantes interesadas y emprender campañas para desmantelar los estereotipos culturales patriarcales que perpetúan la división desigual del trabajo únicamente en base al sexo y otras normas sociales y económicas discriminatorias que obstaculizan, devalúan o hacen invisible el trabajo de las mujeres. Además, nos comprometemos a aplicar políticas y programas encaminados a promover el acceso al trabajo decente para las mujeres, en particular las que se enfrentan a múltiples e interrelacionadas formas de desigualdad y discriminación, prestando especial atención a las mujeres jóvenes, las mujeres indígenas, las mujeres afrodescendientes, las mujeres campesinas, mujeres migrantes, mujeres mayores, mujeres con discapacidades y mujeres que viven con el VIH.

Sr. Presidente,

Nuestros Estados miembros reconocen la importancia que se incluyan, en las políticas, las estrategias y programas de desarrollo y erradicación de la pobreza, el fortalecimiento de las actividades económicas de las mujeres indígenas y sus organizaciones, con mecanismos de consulta participativa que busquen el consentimiento libre e informado, que respeten y protejan sus conocimientos tradicionales y ancestrales, a fin de potenciar su empoderamiento, su autonomía y su desarrollo, para que encuentren mejores mecanismos que aseguren la reproducción de la vida y el cuidado de la tierra, el territorio y el ambiente.

 

La CELAC reconoce la situación de vulnerabilidad de las mujeres que sufren múltiples e interrelacionadas formas de discriminación, como las mujeres migrantes, campesinas e indígenas, las mujeres con discapacidad, las mujeres mayores y las mujeres de ascendencia africana. Nuestros países acordaron intensificar los esfuerzos para desarrollar todo el potencial de las mujeres y abordar la violencia y la discriminación contra ellas, quienes además de ser discriminadas por ser mujeres, también enfrentan la discriminación como resultado de  factores adicionales como raza, la edad, el idioma, origen étnico, cultura, religión y discapacidad, entre otros.

Proponemos que los gobiernos examinen y procuren perseguir la creación de medidas legales, administrativas y de política necesarias para el desarrollo de marcos de protección sostenibles y sistemas especiales para las trabajadoras autónomas que permitan su formalización, de conformidad con la legislación nacional.

Los Estados Miembros de la CELAC también conceden especial importancia a la protección de las mujeres y niñas de las zonas rurales. Las mujeres campesinas tienen un papel fundamental en el logro del desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la seguridad alimentaria, entre otras. El empoderamiento de la mujer campesina debe lograrse plenamente.

Sr. Presidente,

Los gobiernos de nuestra región han establecido un grupo de trabajo sobre el Adelanto de la Mujer, con la sociedad civil y con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y ONU Mujeres. Este Grupo de Trabajo se ha reunido en San Salvador, El Salvador, en 2014 y 2015, y en Santo Domingo, República Dominicana en noviembre de 2016.

También queremos destacar la XIII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe que se realizó en Montevideo, Uruguay, del 25 al 28 de octubre de 2016, con el apoyo de CEPAL y ONU Mujeres, en la que aprobamos la Estrategia de Montevideo con el objetivo de apoyar la implementación en nuestra región de los compromisos sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres en el contexto de la Agenda  para el Desarrollo Sostenible.

También saludamos la sesión conmemorativa del 40 aniversario de la Primera Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de América Latina y el Caribe en 1977, que tendrá lugar en La Habana, Cuba, del 5 al 6 de octubre, como un hito de la agenda de género en la Región.

Acogemos con beneplácito la celebración de consultas regionales de América Latina y el Caribe conjuntamente con ONU Mujeres en la ciudad de Panamá del 6 al 8 de febrero de 2017 para contribuir a los preparativos de la 61 reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. Varios funcionarios de alto nivel participaron en los fructíferos debates y aprobaron la Declaración de Panamá, que refleja las importantes perspectivas que contribuirán a nuestros esfuerzos continuos por garantizar el empoderamiento económico de la mujer.

Reconocemos la importante contribución de las organizaciones feministas y movimientos de mujeres y la sociedad civil, por colocar las necesidades y la visión de la mujer en la agenda internacional y reconocemos la necesidad de fortalecer estas organizaciones, así como la coordinación gubernamental y de la sociedad civil para el posicionamiento de la agenda de la mujer.

Los Estados Miembros de la CELAC reiteran su firme apoyo al mandato de ONU Mujeres. Acogemos con beneplácito el fortalecimiento de su capacidad y experiencia en el cumplimiento de su mandato, así como el liderazgo de la Entidad para brindar una voz fuerte a las mujeres y niñas en todos los niveles. Sin embargo, reconocemos que queda mucho por hacer. Los desafíos mundiales siguen exigiendo un trabajo coordinado y coherente a todos los niveles, en particular dentro del Sistema de Desarrollo de las Naciones Unidas en su conjunto.

La CELAC también aboga por un mayor diálogo y consenso internacional, así como por una mayor cooperación internacional, incluida la cooperación regional, Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, en apoyo de las iniciativas nacionales en los países en desarrollo destinadas a promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

Para concluir S. Presidente,

Los gobiernos de la región mantienen su firme compromiso de promover la equidad, la igualdad y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas, tal y como se acordó en el Plan de Acción de la CELAC, aprobado en la V Cumbre de la CELAC, celebrada en Punta Cana, en enero de 2017.

 

Muchas Gracias,

 

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular