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19º Reunión del Proceso Abierto de Consultas Oficiosas sobre los Océanos y Derecho del Mar

Intervención del Consejero Fernando Andrés Marani 

18 de junio

Señores Co-presidentes,

En primer lugar, la Argentina quisiera felicitarlos por su designación y alinearse a la intervención realizada por la delegación de Egipto en nombre del Grupo de los 77 más China.

En lo que respecta al marco jurídico de la cuestión del ruido subacuático antropogénico, la Argentina coincide con lo señalado por el Secretario General en su Informe respecto de que fuera de las provisiones generales sobre la Protección y Preservación del Medio Marino establecidas en la CONVEMAR, las reglas internacionales que específicamente refieren a dicho fenómeno poseen un enfoque sectorial, son de naturaleza no vinculante o elaboradas a modo de documentos de política, destinadas a ofrecer únicamente una guía de conducta.

Entre los principales desafíos para avanzar en la regulación a nivel global en este tema, se encuentran la falta de estándares internacionales comunes en materia de medición, niveles de aceptabilidad y técnicas de mitigación, así como también respecto de la necesidad de profundizar el conocimiento científico existente.

Señores Co-presidentes,

El medio marino está sujeto a una amplia gama de ruido antropógenico. Muchas actividades humanas de importancia socioeconómica introducen sonido en el medio marino, de forma intencionada con fines específicos, o no intencionada.

Las consecuencias a largo plazo del ruido crónico sobre la vida marina siguen siendo en gran medida desconocidas, y cada vez hay mayor preocupación por los efectos a largo plazo y acumulativos del ruido sobre la biodiversidad marina y sus efectos socioeconómicos.

Si bien la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar no menciona explícitamente el ruido  subacuático antropógenico, éste produce o puede producir efectos nocivos como daños a los recursos vivos y a la vida marina, peligros para la salud humana, obstáculos a las actividades marítimas, incluidos la pesca y otros usos legítimos del mar, deterioro de la calidad del agua del mar para su utilización y reducción de algunos servicios y por lo tanto, puede ser considerado como una forma de contaminación del medio marino con arreglo a la Convención.

En tal sentido, la Argentina entiende que los Estados se encuentran obligados a tomar todas las medidas necesarias para prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino procedente del ruido subacuático antropógenico, en particular las necesarias para proteger y preservar los ecosistemas raros o vulnerables, así como el hábitat de las especies diezmadas, amenazadas o en peligro y de otras formas de vida marina.

Además, en el contexto de las actividades que producen ruido en el medio marino revisten particular importancia las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar que obligan a los Estados a aprobar leyes y reglamentos sobre la contaminación procedente de buques, fuentes terrestres, actividades en el fondo marino, actividades en la Zona y desde la atmósfera o a través de ella.

Respecto de las "Directrices para la reducción del ruido subacuático de los buques comerciales para abordar los impactos adversos en la vida Marina” de la OMI, estas proveen asesoramiento en la materia a los diseñadores, armadores y operadores de buques. Las Directrices también introducen definiciones y estándares de medición del ruido subacuático.

Sin embargo, es importante tener presente que al adoptar las Directrices se observó que todavía existen importantes lagunas de conocimiento, y que los niveles de ruido en el entorno marino y la contribución de diversas fuentes es un problema complejo que requiere mayor análisis por la comunidad científica.

Por su parte, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura también ha señalado que las Directrices de OMI para la reducción de ruido subacuático podrían aplicarse a los buques pesqueros. En este contexto, es importante reiterar que es en dicho el foro donde se discuten las cuestiones relativas a pesquerías, por lo cual toda decisión sobre la aplicabilidad de las Directrices a buques pesqueros debe tomarse en dicho organismos mediante una decisión de los Estados Miembros.

Señores Co-presidentes,

Para abordar la problemática del ruido subacuático antropogénico de una forma holística en todos los foros competentes resulta esencial incrementar la cooperación y la coordinación entre los países. 

Es necesario mantener y mejorar los programas de investigaciones existentes, así como el desarrollo de nuevos programas de investigación y monitoreo, trabajando de forma interdisciplinaria a este respecto. Asimismo, es esencial la creación de capacidades, transferencia de tecnología marina y financiamiento para proyectos de investigación. 

Para concluir, la Argentina quiere expresar su satisfacción por la selección de este tema para la presente sesión y esperamos que los paneles interactivos ayuden a alcanzar una mejor comprensión de los desafíos por delante.

Muchas gracias.


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular