Representación Permanente ante las Naciones Unidas

Relaciones Comerciales

Discursos

La Misión Permanente

Datos de contacto

Temas en los que trabaja

Asamblea General

Reunión del Grupo de Amigos de la Alianza de Civilizaciones

Intervención de la Representante Permanente Alterna de la República Argentina, Ministro Gabriela Martinic

19 de abril

En primer lugar, quisiera agradecer al Alto Representante de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, a la Asesora especial para asuntos políticos del Secretario General y al Subsecretario General para el  Apoyo a la Consolidación de la Paz por sus palabras de apertura, así como a los representantes de los principales copatrocinadores, España y Turquía.

La Argentina reitera su más firme apoyo a los objetivos y a la labor de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas que constituye una experiencia única en su afirmación de la diversidad cultural y religiosa como factor de paz y de desarrollo en el seno de nuestras sociedades y en las relaciones entre ellas.

La Alianza posee un enorme valor ya que nos permite poner de relieve nuestras diferencias culturales y religiosas sin entenderlas como limitaciones sino como facilitadores de nuestro trabajo mancomunado en aras de un mundo más justo, próspero y seguro. En un marco crecientemente complejo, los cuatro pilares de la Alianza (la juventud; la educación; las migraciones y los medios de comunicación) son ejes prioritarios a la hora de trabajar a favor de la cultura de la integración social, la pluralidad cultural y el respeto interreligioso.

La implementación de líneas de acción globales, regionales y nacionales a partir de estas cuatro dimensiones no sólo nos acerca hacia el objetivo de sociedades inclusivas sino que también nos permite contar con más y mejores herramientas para enfrentar los desafíos que ella conlleva.

La Argentina, una nación que se ha formado a la luz de diversas corrientes migratorias provenientes de los cuatro puntos cardinales, ha podido cimentar su desarrollo en el respeto irrestricto de los derechos de todas aquellas personas que han decidido habitar su suelo. Es en la plena aceptación de sus culturas, historias y religiones que la Argentina ha logrado afianzar los pilares que nos sostienen como nación. 

Ha sido la educación el componente que ha permitido integrar a las diversas culturas que forman a la Argentina como nación, independientemente de la fe que profesen o el lugar de dónde provengan, sin perder por ello sus propias identidades. Asimismo, la educación ha permitido favorecer el aprendizaje y la difusión de valores que se basen en el respeto por las diferencias y el pluralismo.

El Ministerio de Cultura de la Argentina llevó a cabo los días 3 y 4 de octubre de 2016 una jornada titulada: “Diálogos Globales ¿es posible la convivencia después de la polarización?” que reunió a especialistas de alto nivel, académicos y representantes de diversos países de todo el mundo en materia de solución de conflictos y convivencia pacífica, que contó con la participación de un representante de la Alianza de Civilizaciones. La jornada buscó reflexionar sobre los procesos de diálogo intercultural que permiten construir puentes entre grupos y remover muros entre sectores sociales por largo tiempo enfrentados entre sí.

Quisiera culminar haciendo mención a un ejemplo de cómo el diálogo entre comunidades diferentes es posible y necesario. Me refiero a la Orquesta del Diván Este-Oeste, fundada por el maestro argentino-israelí Daniel Barenboim en 1999 con el objetivo de promover el diálogo intercultural entre árabes e israelíes a través de la música. En febrero de 2016 la Orquesta fue designada por el Secretario General de las Naciones Unidas como Defensora Mundial de las Naciones Unidas para el entendimiento cultural.  La Orquesta enfrenta lo que a decir del propio Barenboim es una tarea casi imposible: músicos árabes e israelíes que habían interactuado solamente bajo el prisma del enfrentamiento conviven y trabajan como iguales. Cuando se escuchan unos a otros durante los ensayos y discusiones, salen a la luz las profundas divisiones políticas e ideológicas que lo separan. Sin embargo, el ejercicio del diálogo, aún con serias diferencias, culmina en la interpretación conjunta de una misma partitura. Esa partitura, es la que debemos aprender a tocar juntos entre todos.

Muchas gracias.


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular