Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

Primera sesión del Comité ad hoc sobre procesos de reestructuración de deudas soberanas

Muchas gracias, Sr. Presidente.
Mi delegación en primer lugar quiere felicitar a Ud. por haber sido electo Presidente, por aclamación de este Comité ad hoc, como así también a la delegación de Sri Lanka como vicepresidente.
Queremos también agradecer la importante y estratégica ponencia del Dr. José Antonio Ocampo, y su preciso diagnóstico sobre las dificultades que atraviesan las restructuraciones de deuda soberana.
Señor Presidente:
Argentina se alinea con la Declaración realizada por el Chair en nombre del G77 y China, y se adhiere a la declaración de UNASUR.
A título nacional, me gustaría señalar lo siguiente:
Lo que nos trae aquí hoy es la necesidad de crear un marco jurídico multilateral que facilite la reestructuración ordenada de la deuda soberana.
Desde hace tiempo la República Argentina ha demostrado su preocupación por la falta de un “Marco Legal Multilateral para los Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana” en el sistema financiero internacional, que asegure la reestructuración de manera oportuna, justa y ordenada de las deudas soberanas que se tornan insostenibles.
Y dada su experiencia, celebra el inicio de estas jornadas. En particular, nos complace que la Asamblea General de las Naciones Unidas, por el voto de una amplia mayoría, haya retomado en su agenda un tema crucial para las naciones como el de la Restructuracion de Dedudas Soberanas, que se vincula no solamente con el funcionamiento del sistema financiero internacional y su impacto económico en las naciones; sino además –y fundamentalmente– con sus consecuencias políticas y sociales, en materia de derechos humanos y crecimiento económico de los países; y su efecto expansivo a terceros Estados.
En este sentido, aprovechamos para agradecer el compromiso de los miembros y observadores de las Naciones Unidas para participar en este proceso, que requerirá del aporte, las ideas y perspectivas de multiples puntos de vista a los fines de lograr un verdadero Marco Jurídico Multilateral.
Señor Presidente:
Ya en 1945 la comunidad internacional se comprometió a cooperar para resolver los problemas internacionales de carácter económico como así también a promover e impulsar el respeto por los derechos humanos (propósito N° 1.3 de la Carta de las Naciones Unidas). Y ha profundizado su compromiso cuando, en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, decidió tratar de manera comprehensiva los problemas de deuda soberana.
En la primera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de 2002 en Monterrey, y nuevamente en la segunda Conferencia, celebrada en Doha en 2008, nuestros líderes se comprometieron específicamente a crear un mecanismo internacional de renegociación de la deuda soberana.
La necesidad y demanda de un Mecanismo ordenado, oportuno, justo, transparente y previsible para la restrucutración de deudas soberanas no es nuevo. Pero hoy es más imperiosa que nunca.
Hoy estamos dando un paso adelante en esa dirección, al abordar la cuestión fundamental de establecer un “Marco Legal Multilateral para los Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana” que mejore la seguridad económica global tanto para los Estados en vías de desarrollo como para los Estados desarrollados y los acreedores internacionales.
Es fundamental tener en cuenta que la laguna existente en el sistema financiero internacional en esta materia no sólo afecta a los Estados y a sus pueblos individualmente, sino también a la comunidad internacional en su conjunto.
Señor Presidente:
La necesidad de diseñar e implementar un “Marco Legal Multilateral para los Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana” adecuado e integral se torna más evidente cuando se analizan las consecuencias sistèmicas de las crisis de deuda.Entre los ejemplos más críticos de la propagación de las crisis de la deuda y su efecto contagio, encontramos los casos de México en 1994, de Rusia en 1998, la Argentina en 2001 o, incluso más recientemente, de Grecia en 2012.
Estas crisis económicas suelen tener un impacto más negativo en los países más pobres que son los que tienen menor capacidad de soportar estos costos(como han claramente señalado varios colegas que me antecedieron en la palabras). Pero estas crisis también afectan a los países desarrollados y las instituciones financieras internacionales. Las crisis de deuda soberana no discriminan; nos afectan a todos; a la comunidad internacional en su conjunto.
Aún más crítico es el hecho de que las crisis de deuda soberana importan consecuencias políticas, económicas y sociales que, a su vez, afectan el derecho al desarrollo y al pleno ejercicio de los derechos humanos, especialmente los económicos, sociales y culturales (como se reconoció en la Declaración y Principios del Programa de Acción de Lima de 1971, por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y recientemente por el G77 + China, entre otros). A este respecto, los retrasos en la reestructuración de la deuda soberana provocados por los prolongados litigios han generado costos económicos y sociales significativos, lo que agrava los impactos negativos en los países que ya están en problemas de deuda., considerando los elevados niveles de endeudamiento en numerosos paìses.Más aun, tanto el Banco Mundial como el FMI han reconocido que los litigios iniciados por los conocidos Fondos Buitreha sido un "impedimento para la prestación de alivio de la deuda a los países pobres muy endeudados".
Estas circunstancias requieren la participación de la comunidad internacional para llenar este vacío en el sistema financiero internacional con un enfoque multilateral y democrático.
Las reestructuraciones de deuda soberana son un fenómeno frecuente en el sistema financiero internacional que contribuye a la prevención y el manejo de este tipo de crisis de deuda soberana, tanto antes como después de un default soberano. Estos procesos constituyen una herramienta adecuada para garantizar la sostenibilidad de la deuda soberana, condición esencial para el crecimiento y el desarrollo sostenibles –como se reconoció en la Declaración y Principios del Programa de Acción de Lima.
Los Estados han utilizado constantemente las reestructuraciones de deuda para tratar sus crisis de deuda y alcanzar la sustentabilidad; sin embargo, la experiencia histórica sobre reestructuración de deudas soberanas demuestra la imperiosa necesidad de una solución integral. Y que dicha solución contemple la efectiva capacidad de pago de los países.
Señor Presidente:
La falta de una solución comprensiva ha permitido que los fondos buitre pongan en riesgo los esfuerzos legítimos de los Estados para hallar soluciones eficientes y sostenibles  a sus crisis de deuda. Países alrededor del mundo tales como Brasil, Argentina, Perú, Nicaragua, Zambia, Liberia, Congo, Polonia, España y Grecia, entre otros, han padecido a estos grupos especulativos debido en gran parte a la progresiva erosión de la inmunidad soberana que ha estado ocurriendo desde la mitad del siglo veinte, llegando al extremo de bloquear el cobro de los pagos realizados por un pais a sus acreedires legitimos con fundamento en una impensada interpretación de un cláusula contractual estándar.
Por lo tanto, el diseño de un “Marco Legal Multilateral para los Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana” apropiado e integral, requiere discutir los numerosos casos que han tenido lugar a los fines de aprender lecciones de las experiencias pasadas, como así también discutir las distintas propuestas y enfoques que han sido desarrolladas por académicos, organizaciones internacionales y Estados.
Los paneles de discusiones programados para esta primera reunión incluyen una variedad de panelistas que seguramente hará grandes contribuciones para enriquecer las discusiones, y confiamos en que los Estados participantes de esta Conferencia también hagan sus aportes para una discusión profunda sobre esta cuestión.
Muchas gracias, Sr. Presidente.

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin