Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

II Diálogo de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo Nueva York, 3 y 4 de octubre de 2013

Muchas gracias, Señor Presidente:

La República Argentina alinea su intervención con la pronunciada por las distinguidas delegaciones de Fiji en nombre del  Grupo de los 77 más China y de Cuba en nombre de la CELAC.

En capacidad nacional, queremos destacar que nuestro país realizó hace diez años, un trascendental cambio de paradigma en materia de migraciones internacionales, que le permitió evolucionar desde un anacrónico enfoque restrictivo y de control, hacia una perspectiva de derechos.

Para la Argentina, a toda persona le asiste el inalienable derecho a migrar y todo migrante es un sujeto de derecho. Garantizamos el respeto irrestricto de los derechos humanos de los migrantes, con independencia de su condición migratoria y rechazamos su criminalización. Condenamos todo acto de xenofobia, discriminación y racismo.

La Argentina entiende que las motivaciones de las migraciones residen en las fuerzas de la globalización y en las condiciones estructurales y las políticas de los países de origen y destino. Por ello, no concebimos a los migrantes como simples factores de producción, sino que primordialmente destacamos su dimensión humana, su condición de personas que han debido abandonar sus países impulsados por aquellas fuerzas. Los incorporamos a la economía, al trabajo y a la producción, pero también a los derechos sociales y laborales, al acceso a la salud, a la educación, a la igualdad de trato, al respeto a su cultura y a la libertad, en el sentido más amplio de la palabra.

Sr. Presidente:

La irregularidad migratoria fomenta el trato desigual y la precariedad laboral y atenta contra los derechos fundamentales de las personas. Por ello, proponemos que la regularización migratoria sea concebida como un factor crucial para el desarrollo humano e integración solidaria de los migrantes a las sociedades de destino. El establecimiento de mecanismos para el fácil acceso a la regularidad en la Argentina, ha permitido un sustancial descenso del trabajo no registrado, así como el aumento del acceso a la seguridad social.

Advertimos sobre las negativas consecuencias de las modalidades de ingreso de trabajadores migrantes destinadas a transformarlos en mano de obra barata y flexibilizada.  Al respecto, instamos a los Estados que aún no lo hayan hecho, a ratificar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familiares, de 1990.

Sr. Presidente:

Sostenemos que las causas profundas de las migraciones internacionales radican en el subdesarrollo y sólo hallarán respuesta en un sistema internacional más justo, más solidario y más equitativo. Por ello, este tema debe ser abordado conjuntamente con la promoción del desarrollo genuino de todas las naciones.

Reiteramos nuestra inconformidad por la inadecuada consideración que se ha dado a las propuestas de nuestra región en el Foro Global sobre Migración y Desarrollo y consideramos que la Asamblea General de las Naciones Unidas es el ámbito adecuado para entablar un debate mundial integral y de carácter político sobre la movilidad humana universal, que nos conduzca a la adopción de una Convención Internacional sobre Migraciones Internacionales.

Asimismo, la perspectiva de derechos humanos debe constituir un eje transversal que integre todos los mandatos y programas de los órganos y agencias del Sistema de las Naciones Unidas relacionados con las migraciones internacionales y sus causas estructurales. En el debate que tiene lugar, en distintos espacios, sobre nuevas tendencias migratorias, la participación de las organizaciones de la sociedad civil deviene de particular importancia, para enriquecer ese debate con sus sustantivos aportes.

Señor Presidente:

Recientemente fue presentada la “Declaración de Buenos Aires”, en el marco de la Conferencia Suramericana sobre Migraciones, dirigida a este Diálogo. Exhortamos a los Miembros de las Naciones Unidas a prestar especial atención al nuevo modo de pensar las migraciones internacionales que se viene desarrollando en Suramérica y que comienza a dar pasos firmes en la CELAC.

Ello facilitaría emprender, en este ámbito, una reflexión conjunta sobre el reconocimiento de los migrantes como sujetos de derechos, el derecho a migrar, la no criminalización de la migración irregular, la regularización migratoria como instrumento fundamental, así como un debate multilateral sobre las causas profundas de las migraciones.

El enfoque descripto es un camino practicable hacia la reducción de las desigualdades y la posibilidad de un desarrollo sustentable basado en el respecto irrestricto de los derechos humanos y en la inclusión social de los migrantes en las sociedades de destino.

Y tenemos la convicción de que no debemos dejar pasar la oportunidad que nos presenta este Diálogo de Alto Nivel para recomendar a las Naciones Unidas directivas claras en este sentido.

Muchas gracias.

 


Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin