Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

Dimensión de Seguridad

Señor Secretario General,
Distinguidos panelistas,
Excelencias,
 

En primer lugar quiero agradecer a los distinguidos panelistas que con sus presentaciones contribuyeron a este debate.

La Argentina se asocia al discurso del G77 y China que será presentado por el distinguido Embajador de Fiji.

La Argentina comparte la preocupación de los países que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático. Las condiciones de vida de la población del mundo pueden verse significativamente afectadas si no se adoptan urgentes medidas de mitigación y de adaptación al cambio climático.

La creciente emisión de gases de efecto invernadero a partir de la revolución industrial,  se vincula directamente con el desarrollo y difusión de patrones de producción y consumo que no son sustentables y cuya modificación requiere el cambio de estilos de vida tal como se acordó en la Declaración de Río de Janeiro de 1992 y en junio pasado en la Conferencia Río más 20.

Excelencias,

Nos fue anunciado en la nota conceptual que esta reunión tiene como objetivo proveer una oportunidad para continuar las discusiones sobre el potencial de los efectos negativos del cambio climático de impactar negativamente en la paz y seguridad internacionales. Quiero decir al respecto, Excelencias, que estamos convencidos que la Comunidad Internacional, incluyendo el Sistema de las Naciones Unidas debe concentrar sus esfuerzos en atender a las causas estructurales de la pobreza y la inequidad, a través de los mecanismos adecuados y la cooperación, el acceso a los recursos y a la tecnología para la adaptación y no a partir de un enfoque de seguridad sino a partir del abordaje de las causas subyacentes que hacen que el cambio climático pueda generar un desafío a la estabilidad de las sociedades. No hay soluciones fáciles, y es por eso que debemos continuar el trabajo en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto y cumplir con los compromisos asumidos.

Excelencias,

Un enfoque aislado de algunas de las potenciales causas de conflictos vinculadas a temas económicos, sociales y ambientales puede brindar una visión parcial e incluso distorsionada de la dinámica de los factores que pueden precipitar una sociedad al conflicto.

La competencia para abordar de manera sustantiva la cuestión del cambio climático, la energía, la agricultura, el suministro de agua potable, y el hábitat de las poblaciones en riesgo, corresponde de manera inequívoca dentro de nuestra Organización a la Asamblea General, al ECOSOC, al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, al Programa Hábitat, a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible o el subsiguiente Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible, a las comisiones económicas regionales, a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y a los organismos especializados como la FAO, la OMS, la OMM, el Banco Mundial y los Bancos regionales de desarrollo, entre otros.

El propio Consejo de Seguridad ha reconocido en 2011 en su declaración de la Presidencia número 15 la responsabilidad conferida a la Asamblea General y el Consejo Económico y Social en las cuestiones relativas al desarrollo sostenible, incluido el cambio climático. También ha subrayado la resolución 63/281 de la Asamblea General, de 3 de junio de 2009, en la que se reafirma que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el instrumento fundamental para hacer frente al cambio climático.

Una adecuada y fluida cooperación entre los diferentes órganos en los términos establecidos por la Carta, los programas de la Organización y los organismos especializados  es necesaria para hacer frente a situaciones que potencialmente afecten la seguridad originadas en las consecuencias extremas del cambio climático. Ello no significa que la cuestión del cambio climático tenga que ingresar en la agenda del Consejo de Seguridad, lo que no creemos sea pertinente.

Excelencias,

Años de patrones de producción y consumo no sostenibles, especialmente de los países desarrollados,  han ocasionado daños significativos en el equilibrio natural de nuestro sistema climático. Existen acciones que la comunidad internacional puede adoptar para mitigar el fenómeno en la medida que es aún posible y contribuir efectivamente a la adaptación a las consecuencias de un proceso que, por encontrarse en marcha, no podrá ser detenido ni neutralizado para volver a la situación anterior. Tales acciones se encuentran en el área la cooperación internacional brindando asistencia a los países en desarrollo para que puedan hacer frente a sus necesidades de adaptación al cambio climático.

Tanto en la Declaración de Río de 1992, como en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de ese mismo año, la comunidad internacional adoptó el principio de la responsabilidad común pero diferenciada. Reside especialmente en los países industrializados la gran responsabilidad de evitar las más pesimistas perspectivas del impacto del cambio climático en la paz y la seguridad.

La característica de la crisis ambiental es que a diferencia de otras crisis que hemos conocido, como las económicas, es que si no actuamos con urgencia y responsabilidad los desastres serán irresponsables e irremediables.

Tenemos las catástrofes como horizonte. La lucha es contra el tiempo, la lucha es a favor de que todos los Estados de las Naciones Unidas ratifiquen y cumplan con los instrumentos jurídicos que anteriormente mencionara y asuman su carácter vinculante.

La lucha es también a favor de las responsabilidad política para que especialmente los países desarrollados dejen de legitimar lo existente.Si este tema llega al Consejo de Seguridad porque la paz y la seguridad internacionales están cruelmente amenazadas, será porque hemos fracasado.

Muchas gracias.
 

 


Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin