Misión Permanente de la República Argentina en Naciones Unidas

 

Debate general sobre el “Examen amplio de toda la cuestión de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz en todos sus aspectos” (tema 51)

Señor Presidente,

En primer lugar queremos agradecer a los Secretarios Generales Adjuntos, Sr. Hervé Ladsous y Sr. Atul Khare, por sus comprehensivas intervenciones efectuadas al inicio de este debate en relación con los actuales desafíos afrontados tanto por el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz como por el Departamento de Apoyo a las Actividades en el Terreno.

Mi delegación se asocia a la intervención llevada a cabo por República Dominicana en nombre de la CELAC, en la cual se encuentran reflejados nuestros intereses generales sobre este tema. Por ello, me limitaré aquí a efectuar unos breves comentarios adicionales.

Señor Presidente,

La Argentina reafirma su compromiso con las operaciones de mantenimiento de la paz (OMPs), iniciado hace casi 60 años en línea con nuestro apoyo decidido al desarrollo de un sistema de mantenimiento de la paz transparente y eficaz en el marco de las Naciones Unidas. Al respecto, y con la intención de aumentar el nivel de nuestra participación, hemos llevado a cabo un compromiso ("pledge") en la reciente Conferencia Ministerial de Londres sobre OMPs, que esperamos poder ir cumpliendo progresivamente en los próximos dos o tres años.

Señor Presidente,

Todos coincidimos en que con el correr del tiempo, las OMPs han pasado a ser desplegadas, por voluntad y decisión del Consejo de Seguridad, en nuevos escenarios cada vez más cambiantes y riesgosos, con multiplicidad de actores, débil o nula autoridad estatal, conflictos interétnicos, amenazas asimétricas y una creciente necesidad de proteger a civiles.

En ese marco, el establecimiento de misiones multidimensionales de mantenimiento de la paz cada vez más complejas ha sido uno de los desarrollos más notables de este siglo, sirviendo de plataforma para el desarrollo sustentable, en particular a través de la promoción y protección de los derechos humanos, la reconstrucción de las instituciones y la consolidación de la democracia y el estado de derecho.

No obstante, la realidad cambiante de las OMPs muestra la necesidad de seguir reflexionando su evolución así como sobre la manera de fortalecer su capacidad operativa. Al respecto, oportunamente hemos dado la bienvenida al informe del Panel Independiente de Alto Nivel sobre Operaciones de Paz (HIPPO), cuyas recomendaciones en diversos temas esperamos volver a tratar en el marco del Comité de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (C-34).

Señor Presidente,

Quisiera referirme brevemente a algunas cuestiones a las que mi país otorga especial importancia.

En primer lugar, reiteramos nuestra plena coincidencia con la perspectiva general del informe del Panel tendiente a poner el foco en la prevención de los conflictos, la mediación y el uso de herramientas políticas en el diseño e implementación de las herramientas para el mantenimiento de la paz. Dicha perspectiva se enlaza naturalmente con el nuevo concepto de paz sostenible ("sustaining peace") contenido en las resoluciones idénticas de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad sobre el examen de la arquitectura de consolidación de la paz de las Naciones Unidas, en las que se reconoce el importante papel de las OMPs al respecto.

Respecto del fundamental tema del uso de la fuerza, entendemos que los principios esenciales de las OMPs continúan siendo una guía para el éxito de tales misiones, sin que constituyan un impedimento para actuar de manera robusta cuando la protección de civiles lo requiera necesariamente, en defensa propia de su personal y equipos, o en defensa de su mandato general de mantenimiento de la paz. Sin embargo, y como bien se señala en el HIPPO, las OMPs no han sido pensadas, entrenadas ni equipadas para imponer soluciones políticas a través del uso de la fuerza con carácter ofensivo, por lo cual no resultan el instrumento adecuado para conducir operaciones de lucha contra el terrorismo.

En cuanto a la cuestión de la protección de civiles, en la pasada sesión sustantiva del C-34 hemos sostenido la necesidad de considerar esta cuestión desde una perspectiva política y humanitaria amplia centrada en la construcción de un ambiente de seguridad y protección, en el cual el uso de la fuerza, si bien necesario en casos extremos a fin de evitar la repetición de tristes experiencias del pasado, constituye la última opción ante el fracaso de otras alternativas no militares. Destacamos nuevamente el hecho de que la delicada tarea de protección de civiles por parte de los contingentes participantes en misiones de paz requiere de un entrenamiento y equipamiento especiales, para los cuales resulta necesario disponer de los recursos financieros apropiados.

Mi delegación otorga fundamental importancia a las tareas de promoción y protección de los derechos humanos encargadas a un número cada vez mayor de misiones de paz, por lo que apoyamos las recomendaciones del Panel relativas a la integración de los derechos humanos a dichas misiones, en particular la necesidad de que la Secretaría cuente con recursos para reclutar y desplegar personal especializado en la materia durante las primeras instancias de las nuevas misiones, así como para el apoyo a los componentes de derechos humanos de las misiones y los enviados especiales. Apoyamos también todos los esfuerzos tendientes a la aplicación de la agenda de la mujer, la paz y la seguridad, así como al fortalecimiento de las medidas para combatir los casos de abuso y explotación sexual en las misiones de paz, en línea con la política de tolerancia cero de la Organización.

Señor Presidente,

Esperamos volver a tener la oportunidad de discutir estos y otros temas en el marco de las discusiones del C-34. Confiamos contar al respecto con la buena voluntad y el espíritu de compromiso que todos los negociadores mostraran en las tres exitosas sesiones pasadas.

Termino esta intervención con un sentido reconocimiento al valiente personal de las misiones en el terreno que cotidianamente cumple sus nobles funciones enfrentando duros desafíos, así como rindiendo honor a aquéllos que sacrificaron sus vidas por el ideal de un mundo más justo y en paz.

Muchas gracias

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular





 

 

 
 
Palacio San Martin