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Debate de la Asamblea General sobre la Implementación de la Declaración Política sobre VIH/SIDA de 2016

Intervención Ministro José Luis Fernandez Valoni

1 de junio

Muchas gracias señor Presidente,
                                             
Es un honor para la Argentina participar de este debate, a casi un año de la celebración de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre el VIH/SIDA, en el marco de la cual se adoptó la Resolución 70/266, que contiene la “Declaración Política sobre el VIH y el SIDA” en la cual los Estados reafirmamos nuestro compromiso ya reflejado en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de acelerar la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para el año 2030.

La Argentina participó activamente en la negociación de la Declaración, promoviendo la inclusión de lenguaje progresivo relativo a poblaciones clave, derechos sexuales y reproductivos, educación sexual integral, enfoque de derechos humanos, igualdad de género y empoderamiento de todas las mujeres y niñas, fortalecimiento de los sistemas de salud pública, financiamiento y acceso a medicinas.

En dicho marco, agradecemos al Secretario General la publicación del Informe sobre “Revitalización de la respuesta al SIDA para catalizar el desarrollo sostenible y la reforma de las Naciones Unidas”, contenido en el documento A/71/864, y compartimos y apoyamos firmemente sus recomendaciones.

Señor Presidente,

La Argentina reconoce y valora los enormes avances que la comunidad internacional en su conjunto, y los Estados en particular, han registrado en la lucha contra la epidemia del VIH/SIDA en los últimos 16 años. Dichos avances han sido fruto de una acción coordinada, financiada, cooperativa y con una firme voluntad política de todos los actores relevantes a nivel global, y constituyen la base de los esfuerzos que deberán guiar nuestro accionar en los próximos 13 años, con el objetivo máximo de poner fin a la epidemia del VIH/SIDA en el mundo.

En tal sentido, consideramos fundamental solidificar los compromisos y avances alcanzados hasta la fecha y estamos convencidos de que el presente es un momento clave para alcanzar nuestro objetivo final. Es momento de reafirmar y redoblar nuestro compromiso, nuestra voluntad política y nuestros recursos para recorrer el tramo final de nuestra estrategia global para terminar con la epidemia. No debemos permitir, bajo ninguna circunstancia, que los logros alcanzados hasta el momento nos hagan relajar en nuestro compromiso con el proceso.

En lo que respecta a la implementación de la Declaración Política de 2016, apoyamos firme y decididamente un enfoque de derechos humanos y de género en la estrategia de fast-track para poner fin a la epidemia y en tal sentido continuaremos apoyando la plena implementación de la Estrategia 2016-2021 de ONUSIDA, así como también el alcance del Objetivo de Tratamiento 90-90-90 para el año 2020 .  Estamos convencidos de que el respeto, la promoción, la protección y el pleno disfrute de todos los derechos humanos de las mujeres y las niñas, incluyendo sus derechos sexuales y reproductivos, así como la igualdad de género y su empoderamiento, son condiciones fundamentales para alcanzar el objetivo último de poner fin a la epidemia.

Señor Presidente,

El VIH/SIDA sigue siendo una emergencia de salud global que plantea uno de los desafíos prioritarios para el desarrollo, el progreso y la estabilidad de nuestras sociedades. Requiere una respuesta mundial excepcional y amplia que tenga en cuenta el hecho de que la propagación del VIH es a menudo una causa y una consecuencia de la pobreza y la desigualdad.

La protección de los derechos y la salud sexual y reproductiva de los jóvenes y los adolescentes, la educación sexual integral y el acceso a medicamentos y servicios de salud de calidad son elementos claves para la efectividad de todos los esfuerzos de prevención y combate contra la epidemia. El acceso universal a una cobertura de salud y a sistemas de protección social, el inicio temprano del tratamiento con anti-retro-virales y el acceso universal al tratamiento son asimismo fundamentales para la inclusión, integración, protección y tratamiento de las personas que viven con HIV/SIDA.

En tal sentido, el acceso a medicamentos de calidad asequibles es una condición sine-qua-non para poner fin a la epidemia. Para ello, la comunidad internacional en su conjunto, los Estados, el sector privado, la academia y la sociedad civil debemos multiplicar nuestros esfuerzos, nuestros recursos financieros y nuestra cooperación en transferencia de tecnologías e inversión en investigación y desarrollo para alcanzar dicho objetivo.

A nivel nacional, la respuesta al VIH en la Argentina se trabaja de manera articulada y con el involucramiento de múltiples actores de diferentes sectores de la vida nacional, incluyendo la sociedad civil, las personas que viven con VIH y las poblaciones clave.

Como parte de la respuesta a nivel nacional, la Argentina ha desarrollado y fortalecido una política pública de prevención y acceso tanto al diagnóstico como a los tratamientos. Esta respuesta se ha instalado como una política de Estado cuyo financiamiento proviene enteramente del presupuesto nacional. La Argentina garantiza la oferta de tratamiento antirretroviral y el acceso al testeo y diagnóstico del VIH de manera  universal, gratuita y confidencial.

Para concluir, Sr. Presidente,

Reiteramos una vez más nuestro firme apoyo a la labor de ONUSIDA y a la plena implementación de sus programas y estrategias y hacemos un llamado a que se procuren todos los recursos necesarios para permitirle llevar adelante su mandato en pos del objetivo último de poner fin a la epidemia del VIH/SIDA para el año 2030.

En base al compromiso reflejado en la Agenda 2030 de “no dejar a nadie atrás”, creemos firmemente en la necesidad de adoptar un enfoque transformador e inclusivo dirigido absolutamente a todos, mujeres, niños y niñas, adolescentes y jóvenes, incluyendo también a las poblaciones clave ante la epidemia del VIH/SIDA, particularmente las personas que usan drogas, los y las trabajadores sexuales, los gays y los hombres que tienen sexo con otros hombres, las personas transgénero y las personas privadas de la libertad, quienes son especialmente vulnerables no sólo al virus mismo, sino también a múltiples formas de discriminación, estigmatización, violencia y exclusión debido a diversas razones, como su edad, raza, religión, discapacidad, estatus económico, orientación sexual e identidad de género y otros.

Sólo así podremos honrar el compromiso reflejado en la Agenda 2030 de poner fin a la epidemia del SIDA en los próximos 15 años. Es fundamental que tomemos conciencia de la necesidad de solidificar los avances alcanzados y redoblar nuestros esfuerzos, sin titubeos, a fin de poder dirigirnos a la totalidad de las personas que viven con el virus o que están en situaciones de mayor riesgo ante el mismo, sin dejar a absolutamente nadie atrás. Acelerar la lucha contra el VIH y poner fin al SIDA será nuestro legado para las generaciones presentes y futuras.

Muchas gracias.

Declaración Política sobre el VIH y el SIDA: en la vía rápida para acelerar la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para 2030. Resolución aprobada por la Asamblea General el 8 de junio de 2016 [sin remisión previa a una Comisión Principal (A/70/L.52)] 70/266.


 

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